Documental en el que Eugene Jarecki realiza una autopsia directa a cómo la voluntad del pueblo es totalmente irrelevante en la política del Pentágono.
"¿Por que luchamos?" es la pregunta que se han hecho millones de norteamericanos a lo largo de la historia. Este documental intenta dar respuesta a esta cuestión a la que en Estados Unidos se suele contestar:
"Por la libertad". El autor cuestiona, además, si la industria armamentística es la locomotora de la economía americana y si son rentables los conflictos bélicos. Para ello cuenta con los testimonios -críticos en muchos casos- de importantes personalidades de la política y de la cultura estadounidenses.
Ganador del Gran Premio del Jurado en el Festival de Sundance 2005.
"Un cubano en España" (2007, color, 24 min.), documental de Igor Molina Montes (La Habana, 1975), un acercamiento a la vida de Reynaldo Elosegui Oviedo, un joven inmigrante cubano que "vive" como músico callejero en Barcelona. Subido por: canaldocumental.tv
Las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) juegan un papel decisivo en los planes de empresa de cualquier emprendedor, algo sobre lo que hicieron hincapié los relatores del seminario que se celebró dentro del ciclo Ni más ni menos, Igualdad de Género en la Sociedad de la Información. La jornada promovida por Agestic se centró en el análisis de la mujer de los sectores del comercio y de los servicios.
Algunas de las empresarias que participaron en la actividad, como la lucense Noa Orizales, demandaron una mayor inversión en infraestruturas que permitan un rápido e fácil acceso a Internet. Orizales, promotora de una firma dedicada a la teleformación, presta sus servizos a través de la rede desde el municipio de Outeiro de Rei y tiene clientes en varios países. Según explicó, las nuevas tecnologías, en particular la formación on-line, contribuyen a una mejor organización de la conciliación de la vida laboral y familiar.
Por su banda, Mabel Cañás, responsable de la firma Megasyc, explicó su experiencia emprendedora en el campo de las TIC. En los años noventa impulsó un trabajo de investigación y desarrollo que ha dado como resultado la elaboración de un software específico para empresas de la construcción que hoy comercializa a nivel estatal. Su testimonio refleja la oportunidad que tiene la mujer de abrirse un hueco en el sector empresarial apoyándose en las nuevas tecnologías y apostando por el I+D+i.
Subido por: Agestic
Las Hurdes, tierra sin pan es una película documental de 27 minutos, dirigida por el cineasta español Luis Buñuel y rodada entre el 23 de abril y el 22 de mayo de 1932.[1]
Originalmente muda, en 1935 obtuvo dinero de la embajada de España en París para sonorizar la película (narrada en francés por una voz en off).
Este crudo documental sobre la situación de atraso en que permanecían las Hurdes está basado en un monumental estudio de antropología humana de Maurice Legendre, quien había estudiado Las Hurdes durante casi veinte años, titulado Las Jurdes : étude de géographie humaine (1927), que por esos años leyó el cineasta. Con esta película Buñuel da un giro a su obra, alejándose del surrealismo ortodoxo para acercarse a propuestas más sociales y al comunismo. Pero el surrealismo (que en francés es literalmente «super-realismo») siempre aspiró a reflejar la realidad en sus distintas facetas y nunca a darle la espalda. Tanto la «Santa Objetividad», que por entonces preconizaba Dalí, como su «método paranoico-crítico», partían de la realidad para encontrar los elementos nunca vistos convencionalmente para constituir nuevas facetas del surrealismo, que no en vano, era un movimiento de rebeldía contra la sociedad burguesa en todos sus aspectos y que tenía como arma principal el escándalo. Buena parte de estos objetivos se cumplen en esta cinta de Buñuel, pues consiguió escandalizar a los gobernantes e intelectuales de su tiempo y con ello obtuvo una repercusión que permitió difundir el mensaje social y de denuncia que tenía este documental producido por el intelectual anarquista Ramón Acín. La belleza terrible y amarga de las imágenes de Las Hurdes (el burro devorado por avispas, el entierro del niño en su ataúd blanco descendiendo por el río) encierra tanto surrealismo como los fragmentos documentales de La Edad de Oro.
En este documental se realiza un recorrido por la comarca y los habitantes de Las Hurdes. La película refleja la situación tercermundista en que se encontraban algunas zonas de España. Es polémica la legitimidad de la cinta como documental antropológico, pues Buñuel, además de rodar los habitantes y las costumbres de esta comarca extremeña, construyó en ocasiones (como muestran fotos fijas del rodaje que se conservan) escenas a la medida de sus necesidades. Puede observarse, en este sentido, que la cabra despeñada fue abatida por una escopeta cuyo humo se observa en la fotografía. Asimismo, el burro comido por las abejas, tiene las patas atadas, y coincide con uno de los motivos más obsesivos para el cineasta, el del carnuz, que ya aparecía en el ambiente de la Residencia de Estudiantes, y se puede documentar en varios cuadros de Dalí de esa época y en los burros podridos encima de los pianos de Un perro andaluz. Algunos documentalistas, como Pío Caro Baroja le han reprochado esta manipulación de la realidad y el daño ocasionado a los hurdanos, protagonistas de una exhibición truculenta. Empero, hay que pensar en si hay algún documental que no seleccione y manipule en mayor o menor medida la realidad objetiva en dirección a los fines perseguidos, que en este caso (no lo olvidemos) era denunciar ante las autoridades una situación de atraso a la que había que poner remedio, en la línea de los valores comunistas a los que el grupo de André Bretón se había ido acercando en la década de los 30. Cabe preguntarse si hubiera sido tan efectivo como testimonio social de no haber procedido a exagerar unas carencias que, lejos de arremeter contra el pueblo hurdano, perseguía poner en evidencia la dejadez institucional que lo había permitido.
De todos modos pocos han discutido su extraordinaria calidad cinematográfica, pues ha sido elogiada por grandes documentalistas como Joris Ivens, Joseph Losey y Robert Flaherty. Carlos Saura la tuvo como punto de partida para su documental Cuenca, a raíz del que declararía en 1958: En el año 1932, cuando Luis Buñuel realizó Tierra sin pan, pudo nacer una genuina escuela del documental, entroncada con las raíces más profundas del temperamento hispánico. Solo se debía seguir el camino que Luis Buñuel nos dejó, pero nadie lo hizo.
Sigue en:
http://es.wikipedia.org/wiki/Las_Hurdes,_tierra_sin_pan
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